También conocidos como clavos para hormigón, son productos imprescindibles en proyectos de construcción, especialmente en edificación. Los clavos de acero para hormigón son uno de los tipos de clavos más utilizados tanto por profesionales como por entusiastas del bricolaje. Se utilizan ampliamente para conectar componentes y estructuras de madera y fijarlos a materiales blandos. Los clavos tienen una sección transversal redonda y una cabeza plana o cónica. La rugosidad delante de la cabeza mejora significativamente la fiabilidad de la conexión.